Carretera Austral - Chile
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- LA CARRETERA AUSTRAL

Es una ruta emblemática y muy recorrida por turistas de todas las partes del mundo que se inicia en la Ciudad de Puerto Mont, donde esta el Kilómetro Cero y finaliza luego de recorrer 1.242 kms. en el pueblo de Villa O'Higgins al Sur en la Región de Aysen, solo un 30% de su recorrido está pavimentado siendo el resto de ripio y bastante bien mantenido, nos encontramos varias obras donde se esta continuando con la pavimentación y con los varios cortes donde nos detenian para regular el tránsito en partes donde la ruta tenía una sola mano.
Dentro de su trayecto se deben atravesar cuatro fiordos y para ello hay servicios de transbordadores para cruzar, dos son pagos y los otros dos son gratuitos.
En todo su recorrido podemos decir que no dejamos de sorprendernos por el paisaje que se encuentra pues atraviesa por parques nacionales, zonas boscosas de verde vegetación, donde llamativamente podemos apreciar al borde de la ruta enormes plantas de Nalcas, Helechos que parecen árboles, en algunas partes de llanura por la época que fuimos muy florido donde se destacaron los Lupines (Chochos) y los Notros, las montañas cubiertas de nieve y en algunas con glaciares por estar comprendidos en lo que se le llama el Campo de Hielo Norte, algunos volcanes que se destacan por estar a la vista, ríos y lagos de aguas transparentes y colores azul turquesa, y decimos que es un recorrido a pura naturaleza, simplemente quedamos maravillados.
- San Martín de los Andes - Chile

Y llegó el día de iniciar la aventura del otro lado de la cordillera, el 28 de Noviembre tempranito partimos hacia el Paso Fronterizo Cardenal Samoré y desde allí hacia la localidad de Ensenada, a orillas del lago Llanquihue.
Cruzar por este paso siempre es un placer visual, ambas aduanas están separadas por unos cuantos kilómetros y el límite internacional se encuentra entre las dos y para llegar a él la ruta va subiendo entre curvas y contracurvas rodeada de paisajes muy bonitos, aún quedaban vestigios de la nieve caida en invierno en buena cantidad, al llegar al límite se aprecia la figura del cerro Pantojo, el cual es un pitón volcánico, la parte más dura de un extinto volcán que ha resistido por miles de años la fuerza de la erosión.

Tras hacer los trámites en la Aduana Chilena, arribamos a Tres lagos un pueblo a orillas del lago Puyehue, donde nos desviamos hacia el lago Llanquihue, previo paso por la punta Oeste del lago Rupanco observando desde aquí las figuras del Volcán Osorno y el Puntiagudo cubiertos de nieve.
A unos kilómetros de recorrido llegamos a una ruta que es la que bordea en su totalidad al lago Llanquihue de aqui tomamos hacia la izquierda para hacer un tramo que no conocíamos, que bordea al lago por la orilla Noreste y Este con la presencia constante del volcán Osorno el que nos hizo realizar unas paradas para hacerle unas fotos, y el tramo final de este recorrido fue con vistas al lago desde la altura donde el camino va serpenteando por entre las rocas de lava que el volcán escupió en erupciones quien sabe cuanto tiempo atrás hasta llegar a Ensenada, la que sería nuestra primera base, pues queriamos desde aqui dirigirnos hacia la Carretera Austral y no iniciarla desde Puerto Montt, y antes visitar nuevamente los Saltos del Petrohué y hacer la ascensión al volcán Osorno.

Luego de registrarnos en el alojamiento que habíamos elegido, y para seguir aprovechando la linda tarde nos fuimos hasta los Saltos del Petrohué. Estos saltos, se encuentran en el Río Petrohué a un par de kilómetros de su nacimiento en el Lago Todos los Santos, sus aguas tienen un color azul intenso y esa tarde hacían un bellísimo contraste con el amarillo de las flores de las retamas que se encontraban en sus orillas. Para visitar los saltos hay que pagar una entrada, existe un complejo muy bien organizado, que cuenta con estacionamiento, locales de venta de indumentaria, artesanías y comida rápida. Los saltos se observan desde unas pasarelas y el paisaje que presenta se le suma al fondo la presencia del volcán Osorno, también se puede caminar por un corto sendero dentro del bosque con flores, helechos, una lagunita con un pequeño salto de agua y se llega al río un poco más abajo de los saltos.
El día siguiente, amaneció bastante nublado, la vista al volcán se encontraba cubierta por las nubes, decidimos en la mañana ir hasta la ciudad de Puerto Varas a cambiar dinero, hacer algunas compras y reponer combustible,  la ruta ya la conocíamos pero fue lindo reencontrarnos con los bellos paisajes que se aprecian en todo ese recorrido con el marco del Lago Llanquihue en casi su totalidad.

Luego volvimos a Ensenada para ir en dirección al acceso desde donde se inicia el camino que asciende al volcán Osorno, el mismo se encuentra a pocos kilometros por la ruta que habíamos llegado el dia anterior, el camino de ascenso discurre en un primer tramo entre bosques de lengas y posteriormente a más altura se comienza ver unas vistas panorámicas hacia el lago Llanquihue y el entorno del volcán, en su tramo final se pone un poco más dificil donde se suceden muchas curvas y contracurvas muy cerradas, hasta llegar a la base del Centro de Esqui, desde donde parten las aerosillas hacia las pistas. Luego de hacer unas fotos alli, compramos un pase para subir hasta una zona media, hubieramos querido subir hasta la más alta pero no teniamos la vestimenta adecuada para caminar sobre la nieve pues aún habia mucha cantidad, hicimos un pequeño recorrido donde disfrutamos alli de las vistas hacia el lago y hacia un gran amigo nuestro que está enfrente al otro lado del lago, el volcán Calbuco el que en Abril del año 2015 entró improvistamente en erupción y nos tapó de cenizas,

Luego comenzamos el regreso, a descender tranquilamente admirando el paisaje, Susy desde la ventana de la camioneta haciendo unos clicks, y paramos en uno de los miradores para almorzar, estábamos en eso cuando nos percatamos de la presencia de un Zorrito que tímidamente se acercaba, comenzamos a lanzarle algunos grisines, pedacitos de empanada, y con desconfianza se acercaba y comía con recelo mientras le sacabamos algunas fotos. De pasada hicimos un alto en la Laguna Verde, un pequeño paseo con una laguna rodeada de bosques que finaliza en un mirador al lago Llanquihue.

El día lo terminamos a la tardecita, tomando unos mates en uno de los miradores que hay en la orilla del lago, disfrutando del paisaje.

- Rumbo a Hornopirén

El día 30 de Noviembre dejamos Ensenada y partimos rumbo hacia Hornopirén, como lo habia mencionado al principio, elegimos alcanzar la Carretera Austral desde aquí y no dirigirnos hacia Puerto Montt y comenzar desde allí, más para evitar un poco el lío del tránsito.
Sin apuro luego del desayuno aprontamos los bártulos para partir tranquilamente hacia nuestro destino, desde aquí en adelante sería todo nuevo para nosotros, diriamos que desde aqui realmente comenzaba nuestra aventura. Salimos de Ensenada por la ruta hacia la localidad de Cochamó,  a velocidad  de crucero entre 90/100 kms. por hora para ir atentos al paisaje a fin de poder disfrutarlo, tratando de no perdernos de nada, y así arribamos al puente sobre el río Petrohué casi ya en su desembocadura en el Estuario de Reloncavi, desde ese puente habia una vista muy bella, a bajar a hacer unas fotos y a seguir viaje.
A poco de pasar el puente sobre el petrohué se nos termina el asfalto, y la ruta comienza a bordear el estuario, de a ratos se aleja pero siempre vuelve al borde, las vistas son impresionantes, empañadas por las muchas estaciones de cría de salmones, las encontramos en toda esta parte del camino y se van multiplicando por toda la región llegando a mil y tantas, según nos enteramos después, es una actividad bastante invasiva y que esta comprometiendo muy seriamente el medio ambiente.

Llegamos a la ciudad de Cochamó, no hicimos escala y pasamos de largo a través de ella y continuando por otro tramo con pavimento llegamos a otro importante curso de agua que desemboca en el estuario, y se trata del Río Puelo. Al rato volvemos otra vez al ripio, parece que no se termina más, en algunos sectores está bueno y en otros no tan bien y nos sacudimos un poquito con los clásicos "serruchos", seguimos un tramo más hasta llegar a un puente que parece haber sufrido el embate de un aluvión de agua y barro, está en reparación por lo que abrieron al costado un pasaje alterno hacia un provisorio puente, con una complicada bajada muy pronunciada y la subida posterior en mismas condiciones, a poner la 4x4 y pasamos el desafío, mientras dos aventurados ciclistas que realizan las travesías con un carrito detrás, quedaban analizando la situación. Pasamos muchos de estos puentecitos (que estaban bien) y están por la existencia muchos cursos de agua que bajan de las montañas, algunos estan secos y otros con poquito caudal, pero en épocas de deshielos o clima lluvioso se deben transformar en verdaderos torrentes de agua que bajan con furia desde lo alto. También en las laderas se ven muchas cascadas y saltos de agua, que provienen de la acumulación de nieve en las partes altas.

Y por fin, llegamos al empalme con la Carretera Austral, que se encuentra a unos 500 metros de Caleta Puelche, lugar en donde hubiéramos desembarcado si veníamos por la ruta desde Puerto Montt, que se encuentra a unos 50 kms. al Norte desde este punto.

Que alivio, nuevamente sobre el pavimento, nos separaban unos 10 kms. para llegar a la localidad de Contao, un pueblito costero desde donde nos saldriamos de la Carretera Austral para tomar por una ruta costera que bordea el Seno de Reloncavi.
Llegamos a la localidad de Contao pasando el medio día, hora del almuerzo, tratamos de encontrar un restaurante pero no tuvimos suerte, no vimos ni uno o no lo encontramos, asi que nos conformamos con unas ricas empanadas que compramos en un pequeño comercio y salimos hacia la ruta costera que en su inicio hay una playa con estacionamiento, y allí con la vista magnífica del mar nos dispusimos a almorzar.
Ya saciado nuestro apetito nos pusimos en marcha por este camino con la compañía del mar, viendo el bello paisaje costero con sus playas pedregosas, el agua en calma, no hay olas a pesar de que es el Océano Pacífico, sucede que el Seno de Reloncavi es una enorme bahía y un poco más al Sur tenemos enfrente a la Isla de Chiloé. Pasamos por unas pequeñas poblaciones de pescadores en cuyas costas vemos sus barcos y botes pintados de colores vistosos, pasamos por La Poza, Aulen, Tentelhué y antes de llegar a Punta Nao, descubrimos a unas Toninas jugando, haciendo saltos, parada obligada e intentamos tomar alguna buena fotografía de sus saltos, sacamos algunas pero la tarea de calcular donde se produciria el próximo salto era muy dificil y asi estuvimos un buen rato, la situaciòn era entretenida pero debiamos continuar.

Llegamos hasta Punta Nao, enfrente hay un islote de mismo nombre y un poco más alla la isla Quellín. Desde aqui dejamos atrás el Seno de Reloncavi, y lo que hay más alla del horizonte y que solo se ve agua a unos 50 kms. aproximadamente se encuentra la Isla de Chiloé, el viento sopla más fuerte aquí en este tramo del camino, el mar bastante picado con olas mas grandes que rompen en la playa pedregosa, la ruta siempre bordeando la costa pasa por otros pueblitos de pescadores, donde se destacan en ellos las Iglesias de madera y pintadas con colores llamativos, pasamos por Rolecha, Queten, Chauchil, Lleguiman y Hualaihué.
Ya a pocos kilómetros llegamos al empalme para retomar nuevamente la Carretera Austral, de aquí sin escalas y nuevamente en el pavimento salimos para llegar a la ciudad de Hornopirén que se encontraba cerca, a velocidad moderada admirando el paisaje llegamos a destino. En la entrada a la ciudad una estación de servicio que aprovechamos para reponer combustible, también de aqui ya divisamos un restaurante para cenar y luego de recabar algunas indicaciones llegamos al hotel, nos registramos dejando algunas cositas pues solamente ibamos a pasar una noche, y como aun era temprano aprovechamos para salir a conocer un poco la ciudad, recorrimos la plaza principal, la pintoresca costa y la figura del volcán Hornopirén con su cima nevada, luego nos fuimos a cenar.

Llegó el momento de zarpar y lentamente fuimos dejando la rampa, el transbordador ya en dirección a nuestro destino veíamos como Hornopirén nos iba despidiendo quedando atrás junto a la estampa del volcán de mismo nombre.
En todo el trayecto nos mantuvimos en cubierta, al principio estaba algo fresco pero luego la temperatura fue poniendose más agradable, ibamos mirando el entorno que rodea el estrecho, montañoso, cumbres nevadas, se iban sucediendo algunas cascadas entre las laderas de estas montañas, que se veían chiquitas por la lejanía, nos cruzamos con algunas embarcaciones de menor porte y después de navegar aproximadamente por 4 horas arribamos a Caleta Leptepu donde desembarcamos y
desde aquí retomamos la ruta para recorrer un tramo de 10 kms.  y llegar al embarcadero de Fiordo Largo. Este corto trayecto lo hicimos dentro de una nube de polvo en suspensión producida por los vehículos que nos antecedían, de a ratos era tal la nube que se perdía la visibilidad completamente y había que ir atentos, además se agregó que más adelanta nos cruzábamos con los vehículos que se dirigía a tomar el trasbordador que recién habíamos dejado.

En Fiordo Largo luego de una corta espera volvimos a embarcar en otro transbordador para cruzar en unos 40 minutos de navegación hasta Caleta Gonzalo, había un viento bastante fuerte por lo que el mar estaba mas picadito, al rato llegamos a la rampa de Caleta Gonzalo para desembarcar y volver a la ruta.
Una vez en tierra dejamos que el "malón" de vehículos se fueran adelante, nuestra idea era hacer todo este tramo hasta Chaiten bien tranquilos, queríamos disfrutar del paisaje que lo rodea e ir viendo los varios accesos a áreas que teníamos en mente visitar al día siguiente.
Caleta Gonzalo es la puerta de entrada al Parque Nacional Pumalín, que fuera donado por Douglas Tompkins, fallecido hace poco tiempo en un accidente, fue un personaje muy conocido y criticado por sus acciones de comprar enormes extensiones de tierras, adecuarlas con el correr del tiempo para luego donarlas al estado y transformarlas en Parques Nacionales. Las críticas hacia este yanqui muy rico eran por desconfianza, pues se pensaba que estas adquisiciones de enorme áreas de tierras esconderían otro fin, y no el que realmente se decía, pero al tiempo no hubo dudas y hora Chile tiene este parque y otros para conservación.
Aqui mismo en Caleta Gonzalo, se encuentran unas cabañas de alojamiento turístico y un café, al que llegamos para aprovisionarnos de agua caliente para el mate y averiguar que habia de interesante por el lugar, nos atendieron muy amables no nos quisieron cobrar el agua, y lo que nos sorprendió del local fue la decoración con un mobiliaro de lujo, la cocina a la vista detrás del mostrador de atención, la vestimenta de los empleados, en fin... es algo que uno no espera encontrar en un lugar tan apartado.
- Rumbo a Chaitén

Seguimos con suerte, amaneció lindo el 01 de Diciembre, nos despertamos tempranito para aprontar todo en la camioneta y asi luego ir a desayunar, y después irnos a la zona de embarque antes de las 9 horas para sacar los pasajes y hacer la espera en la rampa para el embarque en el transbordador, esta parte de la Carretera Austral se debía hacerla embarcados durante unas 4 horas hasta Caleta Leptepu. Una vez que desayunamos partimos hacia la zona de la rampa, ya con los pasajes en mano esperamos en la fila  que llegara el transbordador, lentamente comenzó el embarque, ubicamos la camioneta donde se nos indicó y subimos a la zona de pasajeros, no habia casi nadie ya que eramos unos de los primeros, aun faltaba como una hora para la salida que estaba prevista a las 10 horas, mientras esperabamos que se fuera llenando la plataforma de vehículos, muchos motoqueros con sus motos, autos, camiones y micros, nos entreteníamos mirando todo el movimiento y haciendo algunas fotos.
Saliendo de Caleta Gonzalo, y por indicaciones recibidas en el Café, a unos 200 metros llegamos al Camping Río Gonzalo, rodeado de un entorno paradisíaco, un lugar muy lindo, con un puente colgante y un sendero interesante. Pasamos por el puente colgante sobre un río de aguas transparentes y entramos al camping que es gratuito y super cuidado, donde se nota que la mano del finado Douglas Tompkins estuvo aqui, parece más un parque que camping, cuenta con quinchos con mesas y bancos para comer, rodeado de un bosque muy hermoso, el pasto cortadito que parecia un billar, un kiosco para proveerse y más alla detrás existe una pista de aterrizaje y una casona. Luego recorrimos un senderito que nos lleva hasta la desembocadura del río cerquita de la rampa por donde hacía un rato habíamos desembarcado.

Luego regresamos al estacionamiento, y con el mate pronto comenzamos a recorrer el ultimo tramo de unos 57 kms. para llegar a Chaitén, teníamos toda la ruta para nosotros, pues al no haber más arribos de transbordadores el tránsito sería casi nulo, al tranco lento y mateando con buena música nos ibamos maravillando con todo el paisaje, buscando las entradas a posibles lugares de interés y otros que ya habíamos visto por internet, para tenerlos en cuenta y volver el día siguiente a visitarlos como teniamos estaba en nuestros planes.

La ruta de ripio, bastante bien mantenida, fuimos parando en algunos miradores, hacia el lago Negro, luego el lago Blanco, en algunos puentes donde el curso de agua era bordeado por enormes plantas de Nalcas y Helechos y Notros florecidos. De pronto en una curva elevada divisamos a lo lejos al Volcán Chaitén con su cráter humeante, otro amigo que nos tuvo complicando allá por Abril del año 2008 cuando entró en erupción y la ciudad de Chaitén tuvo que ser totalmente evacuada por los lahares que bajaron del mismo por el río Chaitén, sepultando algunas casas, arrasando todo a su paso.

Luego la ruta continuó sumergida en un bosque muy hermoso y dado que el ripio se puso mejor, apuramos un poco para llegar temprano, y unos kilometros antes a la llegada tuvimos una parada obligatoria, están trabajando en la pavimentación y como los tramos de una sola mano son algo largos, se demora un poco la espera para que se desocupe por los vehículos que vienen.

Llegamos a Chaitén y luego de un par de vueltas buscando alojamientos, encontramos un Hotel, nos registramos, acomodamos nuestras cosas y salimos a buscar un restaurante donde cenar, teníamos uno que se encontraba al lado del hotel, pero antes quisimos ver otras alternativas y ver algo del pueblo, al final nos decidimos por el primero. Como aun el sol estaba un poco alto, al terminar la cena nos fuimos hasta un mirador cercano sobre la ruta desde donde se tenía una hermosa vista hacia el mar, y a esperar el atardecer con la cónica figura del Volcán Corcovado al fondo.

- Día en Chaitén

- 02 de Diciembre. El día en Chaitén el plan era volver por la Carretera Austral para intentar hacer la ascención al Volcán Chaitén, si lo se estamos locos eso queriamos hacer, y lo otro visitar las Cascadas Escondidas, y de paso por el camino ver alguna otra alternativa e ir parando por algun lugar donde sacar buenas fotos.
Después del desayuno salimos rumbo Norte a desandar unos cuantos kilometros por donde habíamos venido y a esas esperas en los puntos de control en el largo tramo donde se encuentra la obra de pavimentación, asi que luego de recorrer unos 24 kms. llegamos al estacionamiento del sendero al volcán, el cual veíamos con la luz de la mañana, humeante y nos dijimos ¿hasta allá vamos?
Nos aprontamos, cámaras, agua y ganas.... comenzamos el sendero lentamente en un primer tramo sin dificultad, llano hasta llegar a un curso de agua, de poquito caudal en el momento que se vadea facilmente. El mismo baja desde la zona del volcán y por lo que apreciamos en su entorno pudimos darnos cuenta de como habran sido los días en plena erupción, la gran cantidad de troncos tirados y amontonados que hay, arrastrados por el aluvion de agua, ceniza y barro que bajaría con furia, los troncos secos que aún permanecen de pié y son cientos y cientos alrededor, quemados por la caida de la ceniza y piedra pomez caliente, seguramente nadie quisiera haber estado alli en esos momentos. Lo bueno es que en todos estos 9 años desde la erupción la vegetación ha resurgido y aun lo sigue haciendo y muy bien.
Otro dato interesante para nosotros que somos medios locos por las piedras, fue hallar piedritas, piedras y piedrotas de obsidiana, cristales de roca volcánica, habíamos leido en la entrada el cartel que habla sobre el sendero y el volcán que las mencionaba, pero no imaginamos que ibamos a encontrar muchas y de todos los tamaños y colores.

Luego de cruzar el arroyito el sendero comienza a subir, a subir y a subir, de a poco y entre pausas para descansar y recuperabar el aliento fuimos ascendiendo, volviendo de a ratos la vista atrás para ver el amplio panorama del paisaje que desde lo alto se nos iba presentando, el sendero en si no es muy dificil, entre tramos hay escaleras o escalones de troncos bien acondicionados, de alturas diferentes y eso nos cansaba más... había que estar entrenados y otra que la edad nos pesaba jejejeee. Seguimos un buen trecho y parecía no terminar más, más arriba se nos hacía un poco más complicado y al final nos rendimos, la vejentud y el calor pudo más que nuestras ganas y decidimos muy a nuestro pesar regresar.
Después nos enteramos por un joven que nos paso en la subida del sendero y que lo encontramos haciendo dedo al regreso en la ruta y lo llevamos a Chaitén, de que arriba para llegar al borde del cráter habia que trepar, algo que no ibamos a hacer, asi que menos mal no llegamos y eso nos hizo quedar conformes con la desicion de volver.

Y la bajada fue tan o más dificil que el ascenso, o más cansadora, las tabas ya estaban sintiendo el esfuerzo al aguantar los kilos, no veíamos la hora de llegar al arroyito para remojarnos y refrescarnos un poco, además también porque desde alli todo sería mas llano y a pocos metros se encontraba el estacionamiento. No vamos a mentir, terminamos bastante adoloridos y cansados, el esfuerzo se hizo sentir bastante, igualmente para nosotros fue una linda experiencia, algún dia volveremos.
Luego de tratar de recuperar algo de energías e hidratarnos un poco en el estacionamiento del sendero al volcán Chaitén, nos fuimos hacia la entrada al sendero de las Cascadas Escondidas, el mismo se encontraba a 19 kms. de donde estábamos, y se llega primero a un camping gratuito y bien organizado, como también en otros campings que cruzamos, gratuitos y bien puestos, todos por supuesto han sido acondicionados por la fundación de Tompkins como todo lo referente al Parque Pumalín, y otros parques nacionales que encontramos más adelante.

El inicio del sendero hacia las cascadas comienza cruzando un puentecito colgante sobre un arroyo que viene de las mismas, nos habíamos anoticiado de que el sendero era de dificultad baja, pero a medida que avanzabamos comenzó a subir, con partes de escalones naturales aprovechando las raices de árboles que se ofrecían para ello y escaleras armadas artificialmente. Nosotros que ya llevabamos a cuesta todo el cansancio del sendero al volcán, ibamos renegando de la facilidad que nos habian dicho viendo que subia más, y asi llegamos hasta la primer cascada, había un pequeño desvío, y para llegar a ella se debía bajar por unas escaleras armadas con troncos y de ángulo muy pronunciado, en el momento pensamos no bajar y continuamos el sendero otro tramo y vimos que ya estaba siendo demasiado para nuestros agotados cuerpos, estabamos muy cansados, asi que decidimos no continuar y regresamos.
En el regreso al pasar por el desvio a la cascada inferior (asi se le llama), la que se debía bajar por una pronunciada escalera, Guille se animó y bajó a tomar algunas fotografías para no volvernos con las manos vacías. Sinceramente no veíamos la hora de estar en el estacionamiento. Una vez allí aprontamos el mate y arrancamos tranquilamente el viaje hacia la ciudad, por el camino como habíamos mencionado anteriormente, en una de esas paradas obligatorias por la obra de pavimentación, levantamos al chico que nos comentó sobre el sendero del volcán y una chica francesa y los llevamos.

Luego en el Chaiten, nos fuimos de compras a un supermercadito, a abastecernos de agua y algunos otros elementos para emprender temprano al dia siguiente el viaje hacia Puyuhuapi. Después de esto nos fuimos a conocer la playa Santa Bárbara que se encuentra a unos 10 kms. de distancia, un lindo lugar con una extensa playa de arena volcánica y un paisaje maravilloso. Después regresamos a Chaitén, a cenar y a descansar.

- Rumbo a Puyuhuapí

Día 03 de Diciembre - Amaneció lindo asi que esperábamos tener un día hermoso para viajar. Partimos desde Chaitén rumbo a Puyuhuapi, tendríamos un buen tramo de pavimento en la ruta, asi que el andar suave y a velocidad moderada nos fuimos despidiendo de la ciudad.
El paisaje se nos presentaba de lo más hermoso, fuimos pasando por algunos Fundos (asi se le llama en Chile a chacras o campos) y tras recorrer unos 25 kms, llegamos a la zona de El Amarillo, es la entrada Sur al Parque Pumalin, el cuidado del área es otra muestra de la dedicación de la Fundación Tompkins en el mejoramiento, luego de cruzar por el puente sobre el río Amarillo se encuentra un camping pago al que no accedimos pero se aprecia desde la entrada lo bonito que es el lugar. Asimismo por un camino se llega a las Termas El Amarillo a unos dos kilómetros y desde allí se puede hacer también un trekking hacia un ventisquero que baja del volcán Michimahuida.

Despues de hacer unas fotos en el lugar, continuamos el viaje y llegamos al puente sobre el río Yelcho cuya desembocadura esta ahi a metros en el lago de mismo nombre, cerca también de la localidad de Puerto Cárdenas, seguimos con la vista al lago que de a ratos aparece y en parte la ruta lo bordea, lamentamos no haber podido parar para unas fotos porque habia obras de reparación de la ruta y estaba dificil hacerlo.
Habiendo recorrido ya unos 75 kms. llegamos a la Villa Santa Lucía, pequeño pueblo donde paramos a sacarle unas fotos a su iglesia que estaba al lado de la ruta, y a almorzar algo preparado que traíamos. También esta localidad es lugar de referencia porque desde aqui se puede tomar la ruta que lleva hacia el Paso Fronterizo Futaleufú por el que se entra a Argentina hacia la ciudad de Trevellin y Esquel.

Seguimos viaje haciendo alguna parada para unas fotos, dejamos el pavimento y volvemos al ripio en un estado regular, mucha tierra y de pronto vemos un par de novillos en feroz disputa, cabeza a cabeza al costado de la ruta, observados por dos jinetes que dejaban que dirimieran sus diferencias. Al rato llegábamos al puente sobre el río Palena, un rio importante de color azul que recorre unos cuántos kilómetros para desembocar en el Océano Pacífico, y volvemos para nuestro alivio al pavimento ya en cercanías de la localidad La Junta, población de paso por la Carretera Austral, dimos un par de vueltas para chusmear y seguimos viaje, siempre por pavimento, y más adelante encontramos una familia haciendo el "bicitour", Papá, Mamá y tres chicos, cada uno en su bicicleta, la mamá llevaba detrás un cartelito que decía "vuelta al mundo", este tipo de actividad turística la hacen muchos extranjeros, con sus bicicletas llevando de tiro una especie de carrito con sus pertenencias, pero nunca habíamos visto una familia completa haciendo esto.

Se nos termina el pavimento y otra vez ripio, aparece a nuestra izquierda el Lago Risopatrón, se encontraba calmo formando un espejo en momentos y buscamos algun lugar para parar y hacer una foto decente pero no lo hallamos. Nos contaron luego en el pueblo que este lago era parte del Fiordo Puyuhuapi, y que se separó del mismo hace unos miles de años cuando un movimiento de tierra producido por un terremoto, lo separó. Luego de pasar por este espejo de agua, a poca distancia llegábamos a nuestro destino, el pueblo de Puyuhuapi. 

Puyuhuapi se encuentra en la punta del Fiordo de mismo nombre dentro de la comuna de Cisnes, fundado en 1935 por colonos alemanes, es un pueblo chico, de casas modestas en la que predomina la madera en sus construcciones, algunas pintadas con colores alegres, muy popular por encontrarse cercana al Parque Nacional Queulat. Luego de registrarnos en el alojamiento que elegimos salimos a caminar por la costa, su atractiva plaza y parte del pueblo.

- Día en Puyuhuapí - Ventisquero Colgante y Puerto Cisnes

Día 04 de Diciembre - Los planes para esta jornada eran visitar el Ventisquero Colgante en el Parque Nacional Queulat, la Cascada Padre Benito García, el Sendero por el Bosque Encantado y visitar la localidad de Puerto Cisnes. Nos levantamos y lo primero fue ver cómo había amanecido y estaba nublado, bueno... nos dijimos haremos el paseo y a hacer lo mejor, en el tema fotográfico.
Luego del desayuno, aprontamos las cámaras, el infaltable elemento que es el mate y partimos hacia el Parque Nacional Queulat para ir a ver el Ventisquero Colgante, muy nublado el día, con la esperanza de que iba a mejorar y las nubes se abrieran para darnos el toque de luz y color y asi hacer lindas fotos. Saliendo de la hostería, tomamos la Ruta 7 (Carretera Austral) hicimos unos kilómetros por pavimento y llegamos a una parada obligada, el tramo de la ruta que esta cortado por obras en la misma, y tuvimos que esperar ya con una fila de vehículos por delante, para embarcar por una barcaza que nos dejaría más adelante de la obra para continuar por carretera.
Después de realizado este cruce recorrimos unos 20 kms, hasta llegar a la entrada, de ahi se recorre unos mil metros para llegar al acceso donde hay que pagar una entrada y continuar otros mil metros para llegar al estacionamiento, alli hay zona de camping para los que gustan acampar, con servicios de baños, y desde donde se inician los senderos que llevan a distintos miradores hacia el ventisquero colgante.
Un primer sendero esta ahi cerquita del estacionamiento a pocos metros donde desde un deck de madera se observa el ventisquero, para acceder a los otros dos, se cruza por un puente colgante que está sobre por el río Ventisquero, que luego uno corto se toma a la derecha y se llega a la laguna luego de recorrer unos 600 metros. Desde allí se tiene una vista más amplia del ventisquero y el entorno montañoso y de la laguna de color turquesa, la misma desagua por el río Ventisquero. El otro sendero, es más largo de unos 3.500 metros (que no lo hicimos) de dificultad media, tiene unos miradores por el camino y se llega al final donde se tiene una vista más completa del ventisquero.
Como dijimos solo hicimos el sendero más corto y fácil, luego de cruzar el puente colgante comenzamos a caminar lentamente admirando la vegetacion que encierra el camino, muchos helechos, algunas flores, avanzamos sacando algunas fotos y viendo con alegría que las nubes se estaban abriendo y dejando ver el azul del cielo. Al final llegamos a la laguna, desde allí si se quiere se puede contratar un paseo en lancha y se requiere que haya como mínimo 6 pasajeros. Allí a lo lejos pudimos ver el ventisquero, lamentablemente estaba en sombras, hicimos algunas fotos y decidimos regresar a la tarde calculando que el sol en esas horas lo estaría iluminando.
Regresando para el estacionamiento, nos detenemos para hacerle fotos a unas flores y a nuestro lado escuchamos el canto de un ave, agudizamos la vista y descubrimos entre los helechos y otros yuyos una parejita de Chucao, nos quedamos quietos y los veíamos andar saltando entre la vegetacion y las piedras, hasta que uno de ellos curiosamente se nos acerca, tanto que no podíamos hacer foco con nuestras cámaras, nos invadió una inmensa alegría y emoción por este encuentro, estuvimos alli con el Chucao unos 15 minutos compartiendo con él un lindo rato, luego se fue y nosotros también, regresando al estacionamiento con la satisfacción por el momento vivido.
Luego de visitar el ventisquero, salimos a la ruta en búsqueda de la Cascada Padre Benito García, llevábamos un mapita que la indicaba pero nos fue imposible ubicarla, no vimos ningun cartel o señal que nos indicara el acceso, a pesar de que esta cascada está a 200 metros de la ruta. Quizás pensamos luego que, justo en ese tramo la ruta está en obra y los carteles habran sido sacados y por lo que nos fue imposible encontrar la entrada.
Continuamos hacia el sendero del Bosque Encantado, siempre por la carretera Austral, comenzamos a subir por una serie de curvas y contracurvas que fueron muchas hasta llegar a lo más alto de la ruta, para luego ir descendiendo con un entorno espectacular, rodeado de montañas cuyas cimas cubiertas de nieve descolgaban sendas cascadas de todos los tamaños.
Llegamos al acceso al sendero del Bosque Encantado, y encontramos un bello cartel que decía "Prohibido Pasar", en realidad ya sabíamos por informes que nos dieron en el centro de informes turísticos en Puyuhuapi el día anterior que, estaba cerrado por un alud que hubo dentro del sendero y estaban trabajando para liberar el camino, pero ibamos con la esperanza de encontrarlo abierto. Este sendero tiene unos 2.000 metros de recorrido sumergido en un bosque como de cuentos y finaliza en una lagunita de aguas muy azules que se encuentra debajo de un glaciar.
Seguimos por la ruta y llegamos luego de recorrer un par de kilómetros al Salto "El Cóndor", una cascada que diríamos es bastante fina, como si un chorro grande se desploma desde la altura, hicimos unas fotos y continuamos viaje hasta alcanzar el empalme de la ruta que conduce por un recorrido de 32 kms. hasta Puerto Cisnes, totalmente asfaltada y que va bordeando el río Cisnes que corre hacia su desembocadura en el canal Puyuhuapi casi al lado de la ciudad.
Llegamos a Puerto Cisnes, hicimos un pequeño recorrido por su costanera, bastante atractiva y bien cuidada, unas cuantas embarcaciones que son de uso de los pescadores y una amplia vista al canal, luego almorzamos en unos de los restaurantes de la costa y emprendimos el regreso haciendo unas paradas en distintos miradores que dan al río Cisnes para tomar unas fotografías.
Nos entretuvimos bastante y se nos pasó el tiempo y teniamos que regresar al ventisquero antes de que cierre, asi que apuramos la marcha para llegar en hora.

Llegamos a la entrada al ventisquero sobre la hora de cierre, ya no se permitía el paso pero ante nuestra insistencia nos dejaron pasar con la promesa de que regresaríamos antes de las 18.00 horas, que a esa hora se retiraban los funcionarios. Asi que rápidamente nos dirigimos hasta el estacionamiento y desde el mirador que esta ahi cerquita vimos con alegría que el ventisquero estaba completamente iluminado. Nos fuimos raudamente a cruzar el puente y casi al trote hicimos los 600 metros hasta la laguna para hacerle unas fotos, luego retornamos contentos, cansaditos para salir y cumplir lo prometido a los guardaparques que nos dejaron pasar.
Retornamos para Puyuhuapi haciendo un alto en la salida a la Carretera Austral para visitar un local de venta de cerveza artesanal, donde compramos algunas de diferentes gustos para traer de recuerdo y un par para beber tranquilamente en el deck del alojamiento y descansar del hermoso día que tuvimos. En el regreso por la ruta llegamos al lugar donde nuevamente debíamos volver a embarcar en la barcaza que nos llevaría a pasar la parte de la ruta en reparación, obviamente con la espera de un buen rato, hicimos el cruce y luego nos quedaba un corto tramo para llegar al pueblo.

- Rumbo a Coyahique

Día 05 de Diciembre - En esta jornada nos trasladamos hacia la ciudad de Coyahique, el día amaneció lindo y bien despejado lo que nos da siempre un humor más animado, aprontamos todo en la camioneta, la dejamos lista y nos fuimos a desayunar.
Luego del desayuno nos despedimos de Puyuhuapi rumbeando por la carretera austral hasta el acceso al embarcadero y luego de hacer una espera de unos 20 minutos en una larga fila, bajamos hacia la rampa para embarcar "enculatado" como reza un cartel al lado de la bajada para indicar en "idioma chileno" que habia que hacerlo marcha atrás, porque en las barcazas de una sola rampa se debe hacer así, en las barcazas con doble rampa es decir una a popa y otra a proa no es necesario maniobrar marcha atrás para entrar.
En este dejavú que fue repetir el tramo del dia anterior, volvimos a encontrarnos más adelante con la familia ciclista que vienen haciendo el viaje cada uno con su bici, los pasamos y saludamos a estos papis con sus tres pequeños meta pedal lidiando con el ripio de la ruta. Y también atentos a ver si lograbamos encontrar la bendita entrada a la cascada que el dia anterior no pudimos hallar, contando los kilómetros que nos indicaba un mapa turistico, pero en vano fue el intento, ni una señal donde estaba, asi que seguimos viaje hasta la Cascada El Condor donde habíamos quedado tambien en el día anterior que hariamos unas fotos alli de mejor manera y calculando que la luz solar iba a estar mejor.
Luego de llegar al empalme de la ruta hacia Puerto Cisnes, rumbeamos para Coyahique dejando atrás el ripio comenzamos a bordear el Río Cisnes, hasta llegar a un mirador donde se encuentra el curso medio del río, nos detuvimos a tomarle unas fotos con un cerro detrás, que por su forma bien cónica le han dado el nombre de "Picudo".
Luego de un tramo recorrido llegamos a Villa Amengual, un pequeño poblado de paso y un poco más alla a la Laguna de las Torres, un espejo de agua muy bonito rodeado de montañas y cerros, que pertenece a la Reserva Nacional Laguna de las Torres. El camino continuaba con un sin fin de paisajes espectaculares, de a ratos grupos de Lupines en flor aparecían cada tanto hasta llegar a Villa Mañiguales donde hicimos un alto para comprar unas empanadas de almuerzo y asi continuar la marcha, que luego de pasar la población el paisaje se transformó en un sin fin de colores, los campos con plantaciones silvestres de Lupines que cubrían enorme áreas, sumados a los que bordeaban la ruta a cada lado, fue acompañandonos por un largo tramo, dejándonos encantados.
Al llegar al desvío hacia Coyahique optamos por continuar hasta Puerto Aysén para conocer la ciudad en donde dimos una vuelta y luego seguimos hasta Puerto Chacabuco, un puerto importante de la región, y fuimos hasta allí para averiguar sobre las excursiones a la Laguna San Rafael y Glaciar de mismo nombre, posteriormente retornamos hacia la Carretera Austral y a continuar hacia nuestro destino, luego del desvío anteriormente mencionado la ruta va en compañía del río Simpson y partes de campos con áreas de plantaciones de Lupines, tras pasar posteriormente por el tunel existente que fue creado para prevenir accidentes por aludes sobre la carretera llegamos a un mirador desde el cual se aprecia la ciudad de Coyahique en forma completa. Ya falta casi nada para llegar a la ciudad, una vez allí hicimos unas vueltas para encontrar el Apart Hotel que habíamos elegido en los planes, llegamos a él y nos registramos, luego de eso salimos a caminar por el centro de la ciudad a buscar una casa de cambio de dinero, el centro de informes turísticos para ver los atractivos que ofrecía el lugar y que podíamos hacer, caminamos por la plaza de armas que tenía ya los adornos navideños y con su árbol de navidad en la fuente de agua y luego a cenar.

- Dos Días en Coyahique

La ciudad de Coyahique es la más grande e importante de la región de Aysén y también de la Carretera Austral, tiene mucho movimiento con grandes tiendas y supermercados. Nuestra intención de lo que queríamos hacer más que nada en Coyahique, era realizar la excursión hacia el Glaciar San Rafael, de hecho habiamos pasado el dia anterior cuando veníamos a la ciudad por Puerto Chacabuco y averiguar todo sobre esta excursion en el Hotel Loberías del Sur que es quien la organiza, el tema es que las excursiones no son todos los días sino que en dias ya fijados de la semana y el más cercano era un viernes, de hecho al llegar al hotel nos pusimos a mirar el pronostico del clima y ver que pasaba el viernes, y la verdad no pintaba muy lindo. Teníamos dos días para la excursión, estuvimos esperando casi a último momento para ver si habia algún cambio favorable para el clima pero no, y lo que queríamos era que estuviera bueno el clima para visitar el glaciar y no hacer un gasto inútil si llegábamos y estaba lluvioso, asi que desistimos en realizar esa excursión y solo nos dedicamos a recorrer algun par de lugares de la ciudad en los dos dias que nos quedaríamos.
A la mañana siguiente nos fuiimos luego de desayunar a la Oficina de Informes Turísticos, a fin de averiguar que se podia visitar cerca de la ciudad, luego de ahi nos hicimos una recorrida por la plaza de armas, el día estaba lindo bien agradable, y volvimos al hotel en donde nos preparamos para salir a hacer un paseo por un circuito que se llama "Seis Lagunas".
Luego de pasar por una estación de servicio para reponer combustible, salimos rumbo al circuito, pasamos por el aeródromo y en un camino de ripio bastante malo y muy pedregoso luego de recorrer unos kilómetros llegamos al desvío para las lagunas, no sin antes a pocos metros detenernos para sacarle fotos a una pequeña y linda cascada. El circuito se recorre por caminos internos y va pasando por muchos establecimientos de granjas, y las lagunas que no tienen nombre, o si y no los vimos, son de poca superficie, pero tienen una bonita vista.
Lo atractivo tambièn fueron los coloridos Lupines que en partes se encontraban a la vera del camino, y con ellos estuvimos divirtiéndonos un poco jugando con las fotos. Luego había que regresar por donde vinimos, y decidimos ir hasta  el Lago Atravesado un espejo de agua que esta cerca de donde andábamos. Cruzamos por la pequeña población de Villa Lago Atravesado y luego a un kilómetro se llega a la laguna Cea, de allí otros tres kilómetros y se llega al lago Atravesado, donde la ruta bordea una gran parte por lo alto sin accesos para llegar hacia alguna playa, salvo un par que vimos para bajar pero no estaban en buenas condiciones.
Luego de este paseo regresamos a la ciudad, aún nos quedaban unas cuantas horas de la tarde y aprovechamos para irnos de compras viendo algunos negocios y tiendas, visitar una feria de agricultura en la peatonal, y hacer tiempo para la hora de la cena. 

El segundo día amaneció algo nublado y como paseo decidimos regresar por la Carretera Austral hasta Villa Mañiguales, para hacerle fotos a los campos donde florecían en grandes extensiones los Lupines, la cuestión fue que el día se puso peor muy nublado casi tormentoso, y llegamos hasta la villa. De camino se nos atraviesa un gatito montés o salvaje que logre esquivar y casi al llegar a la villa pudimos ver un Faisan Silvestre sobre un costado de la ruta, quisimos bajar para intentar tomarle unas fotos pero...adivinó nuestras intenciones y se fue volando.
Arribamos a la Villa Mañiguales, dimos un pequeño paseo hasta una lagunita que existe allí, y regresamos hacia Coyahique, haciendo algunas paradas para tomar fotos a pesar de lo nublado, en un alto aprontamos el mate para ir distendidos escuchando música y charlando, hasta que llegamos a la Cascada La Virgen, una "doble" caida de agua, pues hay una encima de la otra con un buen caudal, mientras hacíamos fotos debíamos esperar porque algunas personas llegaban y recogían agua o se lavaban las manos y la cara pensando en posibles propiedades que tendría el agua y quizás creyendo recibir algun milagro.
Luego de eso continuamos el camino hasta llegar al hotel, dejamos la camioneta y salimos a dar unas vueltas por el centro, buscamos un restaurante para la cena y de vuelta al hotel para dejar todo listo para partir a la mañana siguiente rumbo a Puerto Río Tranquilo.

- De Coyahique a Puerto Río Tranquilo

Día 08 de Diciembre - El Día amaneció sobre la ciudad medio nublado, veíamos hacia el lado por donde la ruta toma para ir hacia Puerto Río Tranquilo bastante limpio el cielo, y para el lado donde hubieramos rumbeado de haber decidido realizar la excursión al Glaciar San Rafael, muy nublado lo que sospechamos que el clima por esos lares no debería estar lindo, cosa que nos alivió por haber tomado la desición de no hacerla.
Luego de cargar todo en la camioneta y luego de desayunar nos despedimos de Coyaique, no sin antes reponer combustible ya estabamos yendo para el Sur por la Carretera Austral, todo por pavimento y después de pasar por el empalme hacia Balmaceda, alli comenzamos a ir en alerta y escudriñando el panorama a medida que avanzabamos, todo por tratar de descubrir algun Huemul, un ciervo autóctono y en peligro de extinsión, quedan muy pocos ejemplares en la región y ver algun bicho de estos es sentirse con suerte. Ibamos a poca velocidad no queríamos perdernos esa oportunidad, a medida que nos adelantabamos nuestra ansiedad era mucha y hasta de enfado porque no aparecía ninguno y realmente fue así, no pudimos ver ni un ejemplar.
La ruta comenzó a internarse en un suceso de curvas y entre montañas, verdaderamente bellísimas con unos colores que nos dejaban asombrados, pasamos por El Conde una mole de roca a la vera de la ruta de forma cónica, luego unos cerros de formas caprichosas con rocas de tonos rojizos, y llegamos al portal de Bienvenida de la comuna de Río Ibañez. De ahi nos quedaba unos pocos kilómetros para llegar a la Cuesta del Diablo, un tramo de la ruta que baja zizagueante antes del desvío hacia Puerto Ing. Ibañez, allí hay un mirador desde el cual se aprecia la imponente figura del Cerro Castillo.
A poco de bajar por la Cuesta del Diablo nos desviamos hacia el pueblo de Puerto Ing. Ibañez, siempre por un camino pavimentado entre montañas y alguna que otra laguna, llegamos a esa población y antes de entrar tomamos un desvío por otra ruta hacia lo que se conoce como El Salto del Río Ibañez, que se encuentra a unos 5 kms. desde el pueblo y esta al lado de la ruta, es un salto de agua que cae por entre unas rocas y ese día estaba imponente, parece que arrastraba muchos sedimentos por la coloración del agua y dado el volúmen de su caudal aumentado por los deshielos. Luego de intentar hacer algunas fotos ante un viento muuuy fuerte que de a ratos nos traia en forma de llovizna el agua del río proveniente de la caida que esta muy cerca de la ruta, volvimos al pueblo y a recorrerlo un poco, paseando por la costanera que da al lago Gral. Carrera, que tiene un color azul turquesa de maravilla, y volvimos a desandar el camino para retomar nuevamente la Carretera Austral.
Unos kilómetros más adelante llegábamos a la Villa Cerro Castillo, desde donde se parte hacia el Parque de mismo nombre donde se puede realizar trekking por varios senderos con las vistas del cerro Castillo y su imponente paisaje. De aqui en adelante se nos termina el pavimento y volvemos al ripio que en un primer tramo estaba áspero muy pedregoso para luego mejorar algo casi hasta llegar a destino. En partes el camino es acompañado por el río Río Ibañez, y en gran parte un bosque con los efectos que habia sufrido por la erupción del volcán Hudson por el año 1991, cientos de troncos truncados y secos yacían erguidos como muestra de una gran devastación, al rato estabamos cruzando por el puente sobre el Río Murta y prontito comenzariamos a ir viendo el azul de las aguas del lago Gral.Carreras, no sin antes apreciar un lindo arcoiris que se nos mostraba sobre el río Murta producto de una leve llovizna a lo lejos y una luz solar que se colaba por entre las nubes. Una vez visualizado el lago, la ruta va bordeando el mismo y pocos kilómetros nos separaban de nuestro destino, Puerto Río Tranquilo.
Llegamos al poblado, nos fuimos primero que nada a la estación de servicio, la única que existe alli, y nos encontramos conque no había combustible, averiguamos y nos dijeron que aproximadamente llegaria a las 21.30, nos faltaban un par de horas, asi que nos fuimos hasta el Hostal "El Puesto" que ya habiamos reservado desde Coyaique el alojamiento, nos registramos, bajamos las pertenencias y luego salimos a cenar y esperar la hora para reponer combustible, lo que hicimos en su momento, llenar el tanque y un bidón de 20 litros para reserva que habíamos comprado en Puerto Varas para estas ocasiones, como ya habiamos leido que el tema del combustible por estos lares podia escasear, cosa que en los dias posteriores por suerte no se dio este problema.
Ahhhhh... y no vimos ningún Huemul!!!



- Puerto Río Tranquilo

Primer Día (09 de Diciembre) - El principal objetivo que teniamos en mente aqui en Puerto Río Tranquilo era realizar la excursión a las Capillas de Marmol en el lago Gral.Carrera, y hacerlo especialmente con un lindo clima para poder fotografiar mejor ese monumento natural y también que el lago estuviera calmo. Y como este primer día las condiciones no eran favorables, había mucho viento y estaba nublado no nos iba ser conveniente hacer esta excursión, por lo que decidimos hacer un recorrido por la ruta que va hacia la Bahia Exploradores sobre la costa de los fiordos en el Océano Pacífico, no llegaríamos hasta allí específicamente sino hasta el acceso de entrada al mirador del Glaciar Exploradores.
Antes de partir fuimos igualmente a averiguar sobre las excursiones a las Capillas de Mármol, los precios y horarios, y como en casi todos estos casos los operadores de estas empresas, deben contar con un mínimo de pasajeros para realizarlas por lo que  se debe esperar a que se junte la cantidad que va entre 6 y 12 personas, o sea podias salir ya mismo o dentro de media hora según el flujo de interesados que hubieran en el momento de contratarla.
Después de averiguar por la excursión tomamos rumbo al mirador del Glaciar Exploradores, por una ruta de ripio bastante bien mantenida, en sus primeros tramos con poblaciones dispersas hasta llegar al Lago Tranquilo, donde paramos en un mirador rodeado de ejemplares de Chochos mayormente de color amarillo que conformaban un lindo contraste con el color azul del agua del lago. La ruta transcurre bordeandolo desde la altura, luego de unos kilometros recorridos llegamos a un curso de agua también adornado con los amarillentos Chochos, un puente donde reza un cartel "Puente Sin Nombre", llama la atención porque vimos muchos puentes con carteles similares, ¿se les terminaron los nombres? vaya uno a saber.
La demarcación kilométrica de la ruta es cada 5 kilómetros, el recorrido era acompañado con grandes mallines que algunos contenían bosques de arboles de troncos muy finos casi todos pelados, aparentaban ser como cañas, luego en el Km.20 se llega al Café-Restaurante "La Nutria" nombre tomado a nuestro entender de un salto de agua que se encuentra unos 5 kms. más adelante, con una caida de agua de unos 40 metros aproximadamente y se aprecia desde la misma ruta, se puede caminar hacia ella pero acercarse es ponerse como debajo de una ducha por la intensa "llovizna" que el viento levantaba.
El camino continúa y se arrima hacia el curso del Río Norte, que lo ira acompañando hasta la desembocadura en el lago Bayo, a medida que se avanza aparecen ante nuestros ojos imponentes montañas con glaciares en sus cumbres, algunos parecen estar colgados de ellas, mucho no se dejan ver por las nubes que están encima cubriéndolos, dejando a veces una ventana donde aparecen y podemos verlos. También se suceden muchas cascaditas que bajan de esas montañas producto del derretimiento de estos glaciares, algunas están escondidas entre el follaje y otras se dejan ver. El río Norte serpentea alejándose de a ratos con sus aguas de color turquesa, rodeado de bosques con algunos árboles secos que con sus contorneantes ramificaciones dan un lindo espectáculo, se encuentran algunas bajadas que permiten llegar al curso de agua y seguramente serán aprovechadas por los amantes de la pesca, nosotros lo hacemos para tomar las fotografías.
Ya casi a los 50 kms recorridos aparece el Lago Bayo, un espejo de agua de aguas color turquesa encerrado entre montañas y que el camino lo bordea totalmente en su longitud, del otro lado se ven unas cuantas cascaditas que caen directamente al lago, y también comienza a caer una leve llovizna, ya montaña adentro el clima habia empeorado y más por la zona del glaciar el clima estaba bastante feo por lo que pensamos que la vista hacia el glaciar no sería la mejor.
Llegamos a la entrada, abonamos el arancel de accedo para hacer el sendero que nos conducía al mirador del glaciar, el mismo discurre entre un lindo bosque con algunas enormes rocas solitarias, helechos de enorme dimensiones, la llovizna que parecia calmarse pero aumentaba de a ratos, llegamos al tramo final del sendero, nos encontramos con una muy complicada ascención, porque habia que subir por una escalera que se habia hecho o ya estaba en forma natural con las rocas existentes, aunque se tenia igualmente una baranda para poder asirse, era de por si peligrosa por lo mojada que estaban las rocas para resbalarse, la llovizna se transformó en lluvia y era más complicado, al final se llega a un deck de madera desde el cual se ve a lo lejos a un par de kilómetros el glaciar Exploradores, verlo era un decir porque nubes bajas y el ambiente lluvioso apenas lo dejaba mostrarse, y hacia atrás la vista daba hacia el Lago Bayo y parte del camino por donde habíamos llegado. La verdad la suerte no nos acompañó con la observación del glaciar por el clima que nos tocó.

Al día siguiente (10 de Diciembre) luego de hacer la excursión a las Capillas de Mármol y que el clima estaba mucho mejor, soleado bien lindo, volvimos a hacer este paseo hacia el mirador, pero al llegar a la zona del glaciar el clima era totalmente lo contrario al que había en el Pueblo de Puerto Río Tranquilo, a medida que ibamos avanzando el clima fue cambiando hasta que llegamos al lago Bayo y se podia apreciar desde allí que arriba en el glaciar estaria como el día anterior, sumamente nuboso y desistimos de la idea de ir nuevamente a realizar la senda al mirador, otra vez volver a pagar una entrada para no ver como deseábamos el glaciar y nos regresamos al pueblo.


- Capillas de Mármol

Desde hace un tiempo nuestro sueño era poder visitar las Capillas de Mármol, situadas en el Lago Gral. Carreras. Por fin se nos pudo cumplir y es un paseo que nos quedará siempre presente, además de traernos muchas fotos que eso sumará para recordarlas y por que no también, darnos ánimo para volver a visitarlas en un futuro.
Como habiamos mencionado deseábamos hacer la excursión en un día lindo, en un día con buen clima yel día se prestaba, también habíamos averiguado en la administración del hostal sobre los paseos a las capillas de mármol, y pasaba lo mismo en el tema sobre que el operador que las hacía debía tener un mínimo de cupo para salir, asi que decidimos contratar un bote solamente para nosotros, de esa forma salir lo más temprano posible y también para tener libertad total en el bote para movernos y tomar de fotografías, cosa que no podríamos hacer si fueramos con otros pasajeros. Nos salió un poco más caro pero lo importante es que disfrutamos mejor del paseo y el poder tomar mejores fotos.
Nos levantamos temprano y sin desayunar esperamos que nos vinieran a buscar para llevarnos a la zona de embarque, una vez alli subimos, nos colocamos los chalecos salvavidas y partimos hacia las Cuevas o Capillas de Mármol, de salida fuimos apreciando una hermosa vista del pueblo de Puerto Río Tranquilo desde el lago, el viento era calmo pero habia unas lindas olas que hacia dar unos suaves saltos al bote.
El lago Gral. Carreras es compartido con Argentina, del lado argentino se llama Buenos Aires y los Tehuelches le llamaban "Chelenko" que quiere decir "Lago de las Tempestades". Este lago, es el segundo más grande de Sudamérica, con una superficie total de 978,12 km2, una longitud de mas de 200 km. de largo y una profundidad máxima de 590 mts. y desagua al Lago Bertrand, la belleza de este espejo de agua es el color de sus aguas, desde un azul profundo a turquesa, según la luz que reciba y desde uno lo observe.
Su principal atractivo son las Capillas o Cuevas de Mármol, hay varios sitios donde se presentan, uno es el que fuimos a visitar cerca de Puerto Río Tranquilo, y el otro se encuentra en inmediaciones de Puerto Sánchez en la margen opuesta, son dos de los más importantes. Estas cuevas han sido formadas por la erosión de los escarpes costeros por el agua, creando estas formaciones, las cuales cuando el lago se encuentra con poca agua, se puede recorrer interiormente con pequeñas embarcaciones y en conjunto con el color del agua, los reflejos y la claridad de las mismas ofrecen un hermoso espectáculo visual. Desde el año 1994 fueron nombradas Monumento Nacional y son visitadas por miles de turistas en todo el año.
En verdad uno no puede explicar la belleza de este lugar, no alcanzarían o no encontraríamos las palabras para poder expresarlo y lo que uno siente, esperamos que las fotografías de la galería hablen por nosotros.

- Desde Puerto Río Tranquilo a Cochrane

Día 11 de Diciembre - El día amaneció hermoso, soleado y poco viento, luego de levantarnos y desayunar nos despedimos de la gente del Hostal que nos atendieron de maravillas, cargamos nuestros bátulos en la camioneta y partimos hacia un taller de la localidad para ver de reparar la rotura de un soporte del estribo izquierdo de la camioneta, debiamos estar a las 9 horas que abría y al llegar vimos que aparentemente se habia encargado de atender otro trabajo, preguntamos y nos dijo el mecánico que debiamos esperar... y bueno, la cuestion es que dada la parcimonia del señor la espera iba para largo decidi quitar el estribo yo mismo y meterlo en la camioneta y ver luego en Cochrane si lograba hacerlo reparar. Entonces podriamos decir...que ¡¡¡Perdimos el Estribo!!! jejeeee... bueno no lo perdimos pero casi, sino nos dabamos cuenta a tiempo que se habia roto. (La verdad, lo reparamos aca en San Martín de los Andes).
Luego de pasar por la estación de servicio a reponer combustible, tuvimos la suerte que había y no utilizamos la reserva que guardábamos en el bidón, partimos rumbo a Cochrane. La ruta fue bordeando el lago Gral. Carreras por casi todo el primer tramo hasta el Puente sobre el estrecho donde el lago desagua al lago Bertrand, los Chochos adornaban la vista hacia el azul del espejo de agua, hicimos algunas paradas en zonas donde se podia tener lindas vistas al lago, donde en algunos los tábanos nos daban una "cálida" bienvenida. Ya pronto llegamos al Puente sobre el desagüe del lago, el cual tiene las mismas carácterísticas que los puentes que habíamos cruzado anteriormente, de sistema "colgante", pintaditos de color naranja.
Ya pronto de pasar el puente se llega al empalme de la ruta que se toma hacia Chile Chico próximo al Paso Fronterizo hacia Argentina por el que se llega a la localidad de los Antiguos, seguimos y rato después tomabamos contacto con las azules aguas del lago Bertrand, un pequeño brazo de este lago cuya margen se bordea por unos dos kilómetros, para luego de recorrer un buen trecho y llegar a la localidad de Puerto Bertrand, poblacion de pocos habitantes donde hicimos un alto para almorzar en una pizzería y tomarnos una fresca y rica cerveza artesanal.
Luego del almuerzo continuamos viaje ahora bordeando el Río Baker que nace del mismo lago Bertrand que es por donde desagua. El Río se deja ver con sus aguas azules de a ratos por entre las ramas de los árboles que están entre la ruta y el mismo, asi marchamos un buen tramo hasta que llegamos al acceso de un sendero que lleva hasta la confluencia del Río Nef con el Baker, dejamos la camioneta en el estacionamiento a la entrada y hacemos una caminata de unos 800 metros aproximadamente, a medida que uno se va acercando se hace mas fuerte el sonido que provoca la corriente del Baker sobre una bajada del mismo que no llega a ser una cascada pero tiene su encanto.
Una vez en el lugar se puede apreciar la unión de estos dos ríos y como se diferencian en sus colores, el Baker que trae un agua cristalina bien azul y el Nef con un color turquesa que lo da los sedimentos que viene arrastrando, y a pesar de que este último es de un caudal mucho menor le transforma el color al Río Baker que desde este punto continua hasta su desembocadura con el color turquesa. El estar allí uno no deja de maravillarse de la fuerza que trae el río Baker, tan azul, con una pequeña caida que es provocada por un desnivel, no se veia de forma contundente por estar crecido debido al deshielo de la época.

Despues continuamos por la ruta dejando atras la confluencia que a medida que nos alejábamos tuvimos una vista desde lo alto del camino, y al rato llegamos al empalme de la ruta que toma hacia el Valle de Chacabuco y lleva hacia el paso Fronterizo "Roballos", camino que haríamos dentro de 2 días cuando regresáramos hacia Argentina. Luego desde aqui el camino se transforma en un largo mirador, toma buena altura y hacia la derecha tenemos un amplio panorama con la presencia del Río baker muy alla abajo que acompaña el trayecto.
Ya pronto llegamos a la ciudad de Cochrane, preguntando y preguntando llegamos a la hostería "Ultimo Paraíso" donde nos esperaba Nela y Carlos dos españoles que son sus dueños quienes nos atendieron de maravillas, que luego de charla y charla comentamos hasta donde ibamos a llegar por la Carretera Austral, que era Villa Ohiggins, nos dieron la noticia de que la barcaza que hace el cruce por el Fiordo Mitchell para llegar a esa localidad, estaba en reparación, y que había otra en sustituciòn pero no era muy recomendable, asi que decidimos quedarnos aqui en Cochrane dos días.

- Cochrane a Caleta Tortel

El primer día en Cochrane (12 Diciembre), amaneció espléndido, luego del desayuno partimos hacia Caleta Tortel pasando antes por la estaciòn de servicio a reponer combustible, teníamos 125 kms. por delante y salimos a tranco lento, especialmente porque se pasa al principio luego del lago Esmeralda en una zona donde anda el Huemul, a ver si teniamos la suerte de encontarnos con uno, pero no la tuvimos. Igualmetne como siempre fuimos disfrutando del paisaje que aparecía a cada kilómetro, luego del lago Esmeralda llegamos al río Del Salto, que justo unos metros antes de llegar a la ruta se divide en dos brazos que despues dan a una caida que no se aprecia desde el camino y no teniamos acceso como para intentar verlo, curiosamente más adelante vuelven a unirse, esto lo vimos luego en el mapa satelital de google.
Luego se llega a una vista del lago Juncal desde la ruta, no se ve algun acceso para llegar a él, más adelante la vista del Lago Chacabuco también alejado del camino, y le sigue después la Laguna Larga, en realidad estos tres espejos no están bien visibles, apenas desde la ruta se los puede ver, luego llegamos a una curva de unos perfectos 90 grados y ahi mismo el puente sobre el Río Barrancoso que va camino a desaguar al río Baker con sus aguas lechosas producto de los sedimentos que arrastra. Posteriormente la ruta bordea un pequeño lago y tras recorrer unos kilómetros nos topamos con obras en el camino, obreros, camiones, máquinas y comenzamos a descender hasta ponernos casi a la par del río Baker, que nos acompaña dándonos de a ratos unas hermosas vistas que aprovechamos para hacer un alto y tomar algunas fotos.
Llegamos asi al desvío, donde a la derecha se va hacia Caleta Tortel o a la izquierda hacia Caleta Yungay, la que deberíamos tomar si el destino era Villa O'Higgins, asi que nos desviamos a Tortel, a la que llegamos luego de recorrer unos 22 kilómetros.
Al llegar a Caleta Tortel nos recibe un cartel de bienvenida tallado en madera, al que le estaban haciendo un mantenimiento y posteriormente llegamos al estacionamiento general de la localidad.
¿Cómo podemos definir a esta población? Sencillamente espectacular, no tiene calles, se intercomunican por una red de pasarelas de madera, al estar construida en la costa y por la forma irregular de la misma las viviendas están construidas en diferentes niveles, una urbanización única, sus negocios, plazas, alojamientos turisticos, escuela, restaurantes, todo está allí y se llegan a ellos por estas pasarelas que recorren en su totalidad unos 7,5 kms.
Por eso hay que dejar la camioneta allá arriba en el estacionamiento y bajar caminando, hasta la pasarela que está en el nivel más bajo, alli sobre el agua casi, para comenzar nuestro recorrido asombrados por la belleza del lugar, el agua de color turquesa que se encontraba en calma, alguna embarcación que navegaba, cantidad de embarcaciones amarradas, algunas en desuso en las que el tiempo las había deteriorado y ya no se utilizaban más esperando un destino incierto.
Sus pobladores que no son más de 500 personas viven de la madera y con la llegada de la Carretera Austral a partir del año 2003, se abrió al turismo, porque antes de estar conectada a esta carretera, el acceso a Tortel era solamente por agua, asi que  hoy en día es visitada por muchos turistas y es una de las atracciones más interesantes de esta región por las características ya mencionadas. Al mediodía almorzamos en uno de sus restaurantes con vista a la bahia, luego continuamos con nuestra recorrida, donde también pudimos apreciar la amable atención de la gente del lugar que con un trato muy amable nos saludaban a nuestro paso.
Luego comenzamos a subir hasta el estacionamiento para iniciar el regreso a Cochrane, y ni bien salimos ¡zas! nos encontramos con un piquete... si de unas vacas en medio de la ruta, plantadas que con mucho desgano se corrieron ante la insistencia de la bocina, pero más insistimos para que abandonaran la ruta por las dudas, asi no estorbaban y prevenir algun accidente.  

Día 13 de Diciembre, nuestro segundo día en Cochrane, amaneció feo muy nublado casi tormentoso, decidimos luego de desayunar visitar la Reserva Nacional Tamango que cuenta con algunos senderos para realizar trekking, una zona de camping y lo más interesante para nosotros, una población de alrededor de 50 Huemules, asi que con el fin de poder encontrar alguno salimos hacia allí. Llegamos al acceso y como en casi todo, también hay que pagar una entrada, luego de las detalladas indicaciones que nos diera el Guardaparques, elegimos el sendero donde posiblemente encontraríamos algún Huemul, que va bordeando el río Cochrane en algunos sectores, y de recorrido de dificultad media por los desniveles del terreno, que en algunos casos se habían colocado escaleras de madera en zonas de desnivel pronunciado.
De a ratos alguna llovizna amenazaba con intensificarse, pero fue nada más que eso, la mañana estaba bastante fea por el clima, entre algunos bosquecitos encontramos algunas aves, Carpinteros y Fio Fio Silbón, pero de Huemules nada... y seguiamos caminando pero no aparecían y no aparecieron, hasta que decidimos retornar, ya las baterías energéticas de nuestros cuerpos nos lo indicaban, el largo viaje que habíamos comenzado hacia casi unas tres semanas nos estaba pasando factura, y volvimos a la ciudad, pasando previamente por un local de comida para llevar, retornamos al hostal y luego de almorzar nos tomamos una buena siesta.

- De Cochrane (Chile) a Lago Posadas (Argentina)

Día 14 de Diciembre - Amaneció como el día anterior, nublado amenazando lluvia, y luego del desayuno aprontamos todo en la camioneta y partimos hacia el Paso Roballo por donde cruzaríamos a Argentina. Saliendo de Cochrane comenzó una llovizna que duro casi nada, al llegar al desvío para tomar la ruta hacia el paso fronterizo, aparentaba a lo lejos que para esos lados el clima estaría mejor. Nuestra idea era pasar a Argentina por este paso fronterizo, una de las razones por no tener que volver por la Carretera Austral para hacerlo por un paso más al Norte, y la otra era llegar a lago Posadas, pasar la noche allí y retornar al dia siguiente por la Ruta Nacional 40, pasando por la Cueva de las Manos y llegar luego a la ciudad de Sarmiento en la provincia de Chubut, y asimismo hacer esta ruta que por la información que teníamos era muy atractiva, y realmente lo era.
El viaje no iba a ser muy largo, el recorrido total eran de unos 155 kilómetros, pero si nos sorprendimos porque realmente era para contemplar bellos paisajes y que aun con el mal clima no dejaban de serlo. Ni bien se entra a esta ruta, se está ingresando al Valle Chacabuco, lugar donde se ha creado en estos días el Parque nacional Patagonia, un emprendimiento del fallecido Douglas Tompkins que hoy lo continúa su esposa, él adquirio estas tierras que pertenecían a la Estancia Chacabuco cuyo casco de estancia se encuentra de paso por la ruta, uno de los trabajos que se realizó aqui fue el levantamiento de todas los cercos de alambres para dejarle libertad completa a la fauna del lugar, y a la vista tuvimos esa labor porque manadas de Guanacos pastaban libremente a ambos lados del camino, que sin asustarse y solo apartarse un poco nos observaban mientras le tomábamos fotografías, otros detalles de la obra de este emprendimiento fue encontrar cada tanto un espacio de camping libre con una infraestructura bien armada y cuidadosamente prolija.
Luego de pasar por el casco de lo que fue la estancia y hoy se utiliza como un lugar turístico, con alojamiento y buena gastronomía, con actividades de senderismo y cabalgatas que recorren gran parte de este parque, fue encontrar en una ladera de un cerro unos cuantos ejemplares de Cóndor, que al intentar acercarnos para ver de tomarles unas fotografías levantaron vuelo haciendo sus planeos por encima nuestro. El camino continuaba por entre las montañas dandonos bellos espectculos aun con el cielo tormentoso, de momento la ruta va bordeando el Río Chacabuco que corre a contramano de nuestra dirección y ya a pocos kilómetros llegamos al control de Carabineros donde paramos a realizar los trámites migratorios, no sin antes lidiar con el terrible viento fuerte al bajar de la camioneta. Luego de una charla amena con los agentes de carabineros sobre el viento, las fotografías, la actividad de Guillermo como militar y estado del camino, seguimos camino para llegar luego de varios kilómetros cruzar por el límite internacional entre Argentina y Chile, y a pocos metros los controles migratorios y aduaneros de Gendarmería Nacional, con los que también tuvimos una amena charla, donde tambien se sumaron otros gendarmes dándonos la sensación de que aislados como están el paso de los pocos transeúntes es para ellos un momento de estar en contacto con el mundo.
Ya entonces en tierras argentinas, tomamos en dirección al Sur por la Ruta Provincial 41 de Santa Cruz, entre un paisaje con cerros coloridos de tonos rojizos, algunas lagunas con flamencos, otras totalmente secas y llegamos al empalme con la Ruta Provincial 39 y de alli nos quedaban unos pocos kilómetros para llegar al pueblo de Lago Posadas.
El pueblo de muy pequeñas dimensiones, unas 20 manzanas lo comprendían, con una plaza central, mucho silencio y no andaba nadie, fuimos a buscar nuestro alojamiento, el primero que habiamos elegido estaba cerrado y nos fuimos hacia otro que Susana tenia en vista, y asi llegamos a "Río Tarde Casa Patagónica", donde nos recibió Don Horacio su propietario, un Arquitecto que se enamoró del lugar y quien construyó este emprendimiento con su propio diseño, nos registramos y tratamos alli de solucionar un problemita eléctrico de la camioneta, que no pudimos solucionarlo. Asi que como aún era temprano y teniamos algunas horas de luz en la tarde, el clima aqui estaba mucho mejor, nos fuimos a realizar un paseo al lago Posadas, visitando el famoso "Arco de Piedra" una formaciòn rocosa que sobresale en cercanías de la costa, y después fuimos hasta el Lago Pueyrredón el cual está pegado al lago Posadas separado por un istmo de 200 metros de ancho y 4 kilómetros de largo, por el cual pasa la ruta Provincial 39. Llegamos al otro lado para tomar algunas fotos del Pueyrredón y desde allí regresamos para el pueblo.
El Lago Pueyrredón es compartido con Chile, pasando a llamarse Lago Cochrane, y la coloración de sus aguas es de un azul intenso, diferenciandose del lago Posadas que tiende a ser mas color turquesa.
Una vez en el hotel al llegar nos encontramos con un grupo de motoqueros que habían llegado para alojarse allí, luego de habernos dado una ducha reparadora, fuimos a cenar al restaurante del complejo con cocina a la vista, un ambiente ameno y confortable, con algunas muestras de fotografías y elementos de la historia del hotel y el lugar, atendido por don Horacio con sus hijos quienes lo hicieron de maravillas, de a ratos se nos acercaban y manteniamos una amena conversación sobre varios puntos de interés en común, nos hicieron realmente sentir como en casa.

- De Lago Posadas a Sarmiento

Día 15 de Diciembre - Amaneció bastante lindo, algunas nubes en el cielo, pero daba la sensación de que íbamos a tener un día lindo para el viaje. Luego del desayuno que nos sirvieron y de cargar todo en la camioneta, nos despedimos de Don Horacio agradeciendole las atenciones recibidas, nos hicimos a la ruta, tomando por la ruta provincial 39 teníamos unos 70 kms para llegar a la Ruta nacional 40 en Bajo Caracoles, el camino de ripio en bastante buen estado nos aseguro un buen andar y llegamos rapido a encontrarnos con "la cuarenta". En la estación de servicios de Bajo Caracoles, los surtidores tenian un cartelito de "NO HAY COMBUSTIBLE", menos mal que habia completado el tanque de la camioneta con aquellos 20 litros de reserva que traíamos desde Chile en el Bidón, asi que ningún problema.
Hicimos un pequeño tramo sobre pavimento hasta llegar al acceso para ir a las Cuevas de las Manos, teniamos por delante unos 40 kms de ripio para llegar al lugar de este monumento natural de arte rupestre, por el camino nos cruzamos con unos cuantos guanacos y Choiques (Ñandúes), uno con sus Charitos (pichones) que al acercanos huyeron de nuestra presencia y no le pudimos hacer una foto decente, a medida que estabamos llegando un fuerte viento habia en el lugar donde se podia ver una densa polvareda que levantaba. Al llegar a la administraciòn del sitio arqueológico, pagar por el acceso, tuvimos que esperar un rato para que la guía nos llevara a la galería donde se encuentra la pared de roca con las representaciones de pinturas rupestres, son expresiones que los antiguos habitantes de esta zona realizaban en la roca y según los estudios realizados datan de hace 9.000 años, las pinturas que se observan con figuras que reproducen elementos relacionados con la vida cotidiana de los tehuelches y sus antecesores, antiguos cazadores-recolectores, entre ellas las más célebres y antiguas son las siluetas en positivo y en negativo de las manos que fueron realizadas por antiguos métodos de aerografía, y se aplicaba en forma de aerosol soplado utilizando pequeños huesos a través de los huecos medulares. Asimismo, se pueden observar siluetas de animales (principalmente guanacos y choiques). Se cree que eran los principales componentes de la dieta de los antiguos pueblos y por ello era frecuente que se mostraran escenas de la caza colectiva de estos animales. Entre todas las representaciones hay una que se destaca, la mano con seis dedos, si asi es, no se sabe cómo o qué paso, si realmente alguien en aquellos tiempos tenía una una mano con seis dedos o es un "fotomontaje"... en fin, ahi queda la incógnita.

Luego de la visita a las Cuevas de las Manos, retornamos a la Ruta 40 y rumbeamos para Sarmiento, pasando por las localidades de Perito Moreno y Río Mayo. Por el camino cruzamos una parte donde se apreciaban cerros de tonos rojizos los que era un lindo espectaculo ver el paisaje con el detalle que nos brindaban, llegando a Perito Moreno pasamos por un supermercado para abastecernos de algo para ir picando mientras viajabamos y reponer combustible en una estaciòn de servicio. Ya en la ruta provincial 26, y habiendo dejado atrás la 40, ibamos viendo cada tanto algunos vehículos siniestrados que habian quedado como mudos testigos de accidentes ocurridos, pareciera que esta parte de la ruta era propensa a los descuidos de los conductores quienes se habran distraido y terminaron mal un viaje.
A poco de llegar casi a la ciudad de Sarmiento, un control policial nos detiene y "ahhh son fotografos", entre charla y charla nos controlan la documentaciòn y todo bien continuamos el viaje, llegando a la ciudad la que nos recibe con un lindo cartel de Bienvenida a la entrada.

- Sarmiento - Bosque Petrificado

Días 16 y 17 de Diciembre.
Elegimos parar en la ciudad de Sarmiento a nuestro regreso, porque nuestro deseo era visitar el Bosque Petrificado José Ormachea, que se encuentra a unos 28 kilómetros de la ciudad, asi que el primer día allí lo primero que hicimos fue ir a un taller de electricidad automotriz para ver de reparar el desperfecto eléctrico que tenía la camioneta, fuimos al primero que nos habian dado el dato pero estaba cerrado, o aun no habia abierto, y luego fuimos a otro donde esperamos un rato que atendiera a un cliente antes de nosotros, y luego nos revisó la camioneta y en minutos encontró la falla, quedando solucionado ese tema.
Después de eso, fuimos a un local comercial en búsqueda de un disco duro externo, porque ya veníamos con la capacidad del que teníamos y de la notebook bastante comprometida y queríamos tener más espacio para salvaguardar las fotografías que traíamos de este viaje y eran muchísimas. Después de la compra del disco duro concurrimos a una feria artesanal donde había desde artesanías hasta confituras artesanales, empanadas, tortas, dulces, jaleas, pero solo miramos jejeee... de ahi cruzamos al frente donde estaba la Oficina de Informes Turísticos para asesorarnos sobre la visita del Bosque Petrificado, allí nos dijeron entre otros informes que de haber vientos fuertes a veces no abren los senderos para visitarlo, y por las dudas nos fuimos directamente desde alli mismo hacia el lugar donde éste se encuentra, no vaya a ser que el día de mañana hubiera viento fuerte y cerraran la entrada. El Día estaba medio nuboso y habia algo de viento, cuando llegamos ya estaba más nublado y luego de terminar el recorrido mucho más nublado, ventoso y frío.
Del bosque en si, de lo que pudimos apreciar no podemos hablar mucho porque no hay palabras que puedan describir cada cosa que vimos, cada paso que uno da por los senderos y ver esos troncos petrificados, es como viajar al pasado imaginariamente y preguntarse de cómo sería este lugar hace 65 millones de años. Ir leyendo los carteles interpretativos donde la informaciòn que brinda nos cuenta la historia de como se sucedieron los hechos para que toda la zona donde nos encontrábamos habia sido en aquellos años llena de bosques, de vegetaciòn exhuberante y lo que hoy veíamos, un área totalmente desértica, llena de troncos petrificados que la erosión por cientos y cientos de años fue descubriendo al ir lavando las diferentes capas de tierra y sedimentos los dejara al descubierto, fue algo fascinante.

Terminamos el recorrido y antes de regresar a la ciudad, conversamos con los guardafaunas que custodian el lugar, hablando sobre las formaciones geológicas, las piedras. la fauna, de ellos y de nosotros, en fin...amena charla tuvimos que nos invitaron a volver al día siguiente y más temprano de la hora de apertura, para asi tener el bosque para nosotros solos y hacer el recorrido más tranquilos.
Volvimos a la ciudad más que contentos, hambrientos, con frio porque el dia se habia puesto asi con ganas de llover, de hecho algunas gotas cayeron y deseabamos que lloviera un poco, por datos de los guardafaunas que nos contaron que cuando todo está mojado los colores resaltan más.

Al otro día amaneció lindo, soleado, como habíamos visto en el pronóstico del clima, felices nosotros luego del desayuno, el apronte del mate y partimos hacia el Bosque Petrificado, al ir llegando comenzamos a ver con la luz solar otro paisaje, totalmente distinto al dia anterior, los colores de los cerros eran vivos con tonos rojizos, ocres, contrastando con el azul del cielo, y ya en camino hacia los senderos, comenzamso nuestra labor fotográfica con los troncos petrificados, tan maravillados como quedamos el día anterior asi terminamos de recorrer los senderos, el regreso a la ciudad fue una continua conversacion sobre lo vivido que nos pareció más corto el trayecto, era ya mediodía y el restaurante nos quedaba de paso para ir al hotel, llegamos a almorzar y luego a bajar las fotos que hicimos en el hotel.
Luego de una siestita, aprontamos el mate y nos fuimos hasta el lago Musters, por un camino de ripio en malas condiciones que nos hizo temblequear largo rato, llegamos a la costa del lago donde había mucho viento, bastante fuerte, Guillermo Bajó y tomo algunas del espejo de agua con un oleaje importante y emprendimos el regreso a la ciudad, donde dejamos nuestras cosas en el hotel.
Posteriormente nos dirigimos a un vivero a levantar unos cactus que el día anterior Susana había comprado, pero antes pasamos a saludar a una amiga que hasta ese momento era un contacto virtual en facebook, la que se encontraba realizando un trabajo fotográfico en un evento de navidad en el Centro Cultural, asi conocimos personalmente a Victoria Martínez con la que charlamos unos minutos porque tuvo que volver a sus tareas para cubrir el evento.
Luego de la cena, nos fuimos al hotel y preparar todo para partir al dia siguiente hacia nuestra San Martín de los Andes, teníamos un largo trecho desde Sarmiento, y asi llegaba a su fin nuestro periplo viajero.

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